Inicio > Teatro > Teatro isabelino – W. Shakespeare

Teatro isabelino – W. Shakespeare


De la importancia que para el teatro público isabelino tenía el texto sobre la representación se da cuenta en una serie de características escenotécnicas. Entre ellas, lo importante es conservar una estructura imprescindible en lo que al escenario físico se refiere, éste se caracteriza por la cercanía al espectador (llegando a estar encima de la acción misma de la representación -en las galerías superiores a la plataforma escénica).

El contrapunto a esta sincretud escénica lo aporta, por un lado, el texto, sin ninguna duda, y por otro, el vestuario. No así la decoración, que suele dar cuenta del espacio referido con unas pequeñas referencias objetuales (bosque–>macetas con arbustos pequeños, por ejemplo). Esta ausencia de decorado y de situación referencial, por tanto, es suplida por el propio texto.

A pesar de lo que puede pensarse en primera instancia. Al público del teatro isabelino no le era difícil entender la trama de la acción representada, ni situarla en los espacios referidos por el texto. Al contrario, al evitarse el escenario ampuloso y directamente evocador, se evitaba también la necesidad de cambiarlo constantemente y, por ende, los períodos largos entre actos para cambiarlo.

Como se ha dicho, el vestuario era más rico que la decoración, y los actores, aunque no siempre fieles a la época a representar, vestían siempre trajes lujosos -sobre todo en las tragedias- por los que llegaban a rivalizar entre las compañías teatrales.

En este contexto de la importancia textual sobre la visual, debemos ubicar la obra shakespeareana. William Shakespeare, conocido por todos, es el gran dramaturgo del teatro isabelino, habiendo cultivado dramas históricos (de referencia inglesa o romana), tragedias y comedias. Todas ellas han de ser interpretadas como parábolas del presente del autor.

La idea de que el texto proporciona todo lo que el escenario o la circunstancia de la representación no puede, se refleja perfectamente en el siguiente prólogo de la obra Enrique V del autor mencionado. Elegido, además, por el interés literario que creemos desde La palabra olvidada que tiene:

Quién me diera una musa de fuego que os transporte
al cielo más brillante de la imaginación;
príncipes por actores, un reino por teatro,
y reyes que contemplen este escena pomposa;
que, entonces, belicoso, el propio Enrique V
el porte adoptaría del dios Marte; a sus pies,
cual sabuesos sujetos, veríamos al Hombre,
a la Guerra, al Incendio, ansiosos de actuar.
Perdonen, sus mercedes, nuestros genios monótonos
que osan presentaros, en indigno tablado
objeto de tal talla; ¿puede esta estrecha arena
acaso contener de Francia el ancho campo? […]
Pondremos en acción fuerzas de vuestros sueños.
Suponed que el recinto de esre nuestro teatro
dé cabido en este ahora a dos grandes naciones […]
Que supla vuestro ingenio nuestras imperfecciones.

(Enrique V, prólogo)

 

Para la realización de esta entrada se ha basado el texto en:
OLIVA, César y TORRES MONREAL, Francisco. Historia básica del arte escénico. Cátedra. Madrid, 2008.

 

 

Anuncios
  1. Mario
    21 febrero 2010 en 12:13 pm

    Shakespeare, como clásico que es, es siempre una referencia obligada, volver a él es regresar a quien ha elevado el teatro (la vida, nuestro sueños) a lo más alto, envuelto en el artificial y mágico escenario. Y, con él, Lope y Calderón, sin duda… El teatro es la vida y quienes mejor han escrito teatro nos conjuran de nuevo para celebrar la vida. Así de sencillo, pienso.

  1. 2 enero 2011 en 10:18 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: