Inicio > El signo tenue > Sánchez Gómez y la UNED

Sánchez Gómez y la UNED


Artículo de Mario Crespo para el diario ALERTA.

Sánchez Gómez y la UNED

Miguel Ángel Sánchez Gómez ha sido hasta el pasado curso (hasta el 31 de julio, más concretamente) el director del Centro Asociado de la UNED en Cantabria, después de casi una década en el cargo. Le sucede de manera transitoria Pedro Nieto Rodríguez, al que obviamente deseo, a él y a quien venga después, una buena gestión y toda clase de apoyos para que la Universidad Nacional de Educación a Distancia siga cumpliendo en nuestra región tan importante papel social y educativo. Las personas honestas se retiran de los puestos a los que han llegado justo cuando parece que es lo más oportuno, todo lo contrario que los políticos al uso, que parece que tienen el derecho adquirido de perpetuarse por los siglos de los siglos, señal, seguramente, de lo poco interesantes y originales que son. El Prof. Sánchez Gómez ha escrito una carta a los alumnos en la que explica su decisión y creo que no hago nada ilícito reproduciendo aquí sus palabras, que él mismo ha hecho circular por email:Ya es hora de cambiar. Seguro que al Centro –que ha alcanzado una razonable madurez, aunque siempre se puede y se debe mejorar– no le vendrá mal el cambio. En este sentido, me voy bastante tranquilo. No es que me haya aburrido o que esté cansado, es que me voy a otra “guerra”, no me puedo concebir a mi mismo vegetando lánguidamente durante los próximos años, pese a que mi vocación investigadora continúa y parece que continuará claramente insatisfecha”. Ignoro en qué “guerra” lidiará a partir de ahora Miguel Ángel pero le deseo toda la suerte que merece, sobre todo si tiene que seguir sacrificando sus investigaciones sobre la Historia Moderna y Contemporánea, que al fin y al cabo es su gran vocación académica. Y me parece muy bien que no se conciba a sí mismo languideciendo en una poltrona secular que no haría ningún bien a la institución: de él podían tomar ejemplo otros.

Creo que es justo reconocer en su gestión varias cosas que no quisiera omitir, aun cuando no sea una costumbre española el agradecimiento. En esta tierra se reconoce muy poco lo que uno hace bien, en contraste con lo que uno hace mal: el mal tiene un pregonero en cada esquina, por desgracia, y al bien le faltan con demasiada frecuencia la voz y la palabra. Parto de la base, además, de que Miguel Ángel Sánchez ha sido la cabeza de un equipo de gente y que todo lo bueno que ha pasado en la UNED en los últimos años ha sido muchas veces consecuencia de una labor de equipo. Pero, dadas las circunstancias, quisiera personalizar en él algunos méritos, con la certeza de que no falto a la verdad en lo que digo. Para empezar, durante su dirección se produjo el traslado de la sede del Centro Asociado a parte del Colegio Público Ramón Pelayo. Quienes hace poco se han incorporado a la UNED no conocieron seguramente la sede de la calle Canalejas, que se había quedado menos que pequeña para las necesidades que ya tenía la Universidad: de hecho, los exámenes recuerdo que se hacían en un aula de la Facultad de Económicas de la Universidad de Cantabria. De tales penurias vinieron las instalaciones dignas que hoy conocemos, aunque la biblioteca, por ejemplo, no sea muy grande. En estos años se ha producido un aumento en la oferta docente y una puesta al día de los servicios informáticos universitarios. Se han ofertado cursos de verano (los de Santoña, por ejemplo) y la UNED ha colaborado con diversas instituciones con clara intención de estar aún más involucrada en la sociedad regional. Y pocos directores de centro, sean universitarios o de otra etapa educativa, escriben a menudo a sus alumnos eso de “te animo a seguir en tu aventura particular de superación y mejora. Espero que para ayudarte a conseguir tus objetivos, en el Centro sigamos mejorando los servicios que necesitas”. Por desgracia, en este mundo insensible que vivimos estas palabras pueden parecer poco importantes, pero revelan, sin duda, una cercanía y una preocupación que el alumno agradece: la cercanía y la preocupación que creo que ha tenido Miguel Ángel Sánchez, que en ningún momento ha perdido la perspectiva de la realidad y se ha entregado a su trabajo con rigor y profesionalidad. Verba volant, scripta manent.

Anuncios
Categorías:El signo tenue Etiquetas: , , ,
  1. David
    16 septiembre 2008 en 8:30 pm

    Ese hombre vale su peso en oro. Es todo un ejemplo a seguir y ojalá todo estudiante se encuentre en su camino con alguien así.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: