La mafía de los libros. Reflexiones (I)
¿Qué ocurre cuando quien dice proteger a los autores realiza también el papel de destructor de los mísmos?
Pongo por ejemplo los virus y antivirus. Yo no sé si es cierto, pero se dice que las empresas de informática (las que lanzan Windows o Linux, etc.) crean los virus que más tarde les dan ganancias vendiendo a grandes empresas usuarias de ordenadores sus potentes anti-virus que, curiosamente sólo sirven para un año, porque al año siguiente salen virus nuevos.
Pues traslademos este caso, dándole una mirada un poco distinta, al mundo de los libros, a la relación de amor-odio entre editores y autores.
- Un autor, un libro, el trabajo de un año más que docemesino, una ilusión, una meta: Publicar.
- Un editor, un presupuesto, el trabajo de otro, una ambición, una meta: Publicar.
La ecuación no pinta bien:
- Para el autor, es la siguiente: editor+libro=satisfacción
- Para el editor: autor+libro=negocio
Y aquí se nos presenta un conflicto. Si en sendos casos, publicación significa dos cosas diferentes… ¿Cómo tenemos que resolver el problema?
La respuesta, por suerte o por desgracia, es el Contrato
(continuará)
Han comentado…